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El Covid-19 en México. Por: Cristal Edali Morales Velasco

(Texto escrito hasta el 14/06/2020)

Introducción.

El presente trabajo expone un tema que está sobre la mesa de debate, la llegada del Covid-19 a México, y como esta pandemia va modificando todo un sistema en sus diversas manifestaciones. La llegada de esta pandemia a México ha clarificado aún más algunas características muy propias del país, como es la desigualdad, un sistema de salud que no cubre a toda la población y una economía desfavorable.

La pandemia del Covid-19 es un desafío para la salud pública del mundo y México no es la excepción, la consecuencia que este virus tendrá en México será similar a otros países, y se tendrá por seguro un número de contagios inevitables. La duración y la intensidad de la pandemia en México estará sujeta al cumplimiento de las prácticas de prevención de las personas, así como también de la intervención del gobierno para controlar y sobrellevar la pandemia del Covid-19.

El presente texto tratará de abordar la llegada del Covid-19 a México, el número de infectados, así como los decesos durante las fases de la epidemia. Posteriormente se presentarán las medidas de prevención que el gobierno mexicano tomo en materia de salud, económica y ámbito social.

Más adelante, se presentará que sucede en el ámbito cotidiano, que hay detrás de las cifras y como las personas están percibiendo esta nueva realidad a partir de cada escenario diferente. Como el Covid-19 ha traído cambios estructurales para el país, y por ende en las actividades de la población y su vida cotidiana. Se mencionan también los desafíos que México tiene a partir de las consecuencias respecto a la pandemia del Covid-19.

Posteriormente se presentarán las consideraciones finales, una recopilación más general de ideas que se mencionaron a lo largo del presente texto, con la finalidad de concluir este debate.

Llegada del COVID-19 a México; infectados, decesos y efectos.

La llegada del Covid-19 a México no es la excepción, el 27 de febrero de 2020 se identifica a la primera persona contagiada por covid-19 en México, siendo oficialmente anunciado el día 28 de febrero. Tomando este primer caso como el “caso índice”, por lo que el secretario de salud López – Gatell, dijo que oficialmente el covid-19 se encontraba en México e inauguró la fase 1 de esta enfermedad.

A partir del caso índice la expansión del virus ha seguido una ruta exponencial. Para el 18 de marzo había 118 casos confirmados y se notificaba la primera defunción, se trataba de una persona con diabetes, lo que significa que en menos de un mes había un avance significativo de casos. Sin embargo, aún no era alarmante ya que la cifra de casos negativos estaba muy por encima de los casos sospechosos, que de los casos confirmados. (Secretaría de Salud, 2020).

Los 118 casos de coronavirus en 24 entidades federativas, 104 casos ocurrieron porque el virus fue importado al país por personas que lo contrajeron durante viajes al extranjero (España, Estados Unidos, Italia, Alemania, Francia, Cuba y Singapur), mientras que los 14 casos restantes se produjeron por contacto al interior del territorio nacional (Secretaría de Salud, 2020).

Si se observa la distribución de los casos en la república mexicana, se tiene que los números son dispersos, con pocas personas acumuladas en las distintas entidades. Un dato importante es, del número total de portadores de Covid-19, 14 de ellos eran casos de contagio (contagio interno) el resto eran importados, lo que indicaba que era momento de pasar a la siguiente fase con un total de 367 y 4 decesos (fase 2). Aunque los casos no estuvieran de manera acumulada en una sola región de México, la transmisión local del Covid-19 avanzaba rápidamente en el territorio mexicano.

El día 24 de marzo de 2020, a 26 días después del primer caso, se declara la fase dos. Ese día se registran 405 casos confirmados y 5 fallecimientos. El 26 de marzo eran 585 casos, y el día 27 eran 12 decesos. Todos estos datos nos explican como el incremento de los casos de Covid-19 en México aumentaron de manera significativa en solo un mes de registrado el primer caso oficialmente confirmado.

El 30 de marzo de 2020, 28 personas fallecidas y 1.094 casos confirmados. Para el 6 de abril, las muertes habían aumentado a 125 y la cifra de infectados era de 2.439. Sin embargo, estimaciones por parte del secretario de salud revelaban una cifra de 26519 infectados, lo que indica una gran diferencia. La pandemia era ocho veces mayor, esto porque en este cálculo se tomaba en cuenta los casos observado por 10 o 12 no observados. (Secretaría de Salud, 2020).

Para el 10 de abril, había 233 muertes y 4.219 contagios, los contagios ascendían y se presentaban de un día para otro. El día 21 de abril, da inicio la fase 3, con un acumulado de 857 muertes y 9.501 contagios.

Siendo martes 21 de abril de 2020, México entra en la fase 3 de la pandemia, sin embrago, cuatro semanas antes había estado en fase 2, y el subsecretario de prevención y promoción de la salud Hugo López Gatell había enfatizado que la llegada de la fase 3 era inminente. Habría más contagios, más hospitalizados, más personas graves y por ende más fallecimientos. En ese sentido, esta fase sería entonces la de mayor intensidad de contagios por propagación comunitaria.

En esta fase cualquier decisión era crucial en la estabilidad del país, por lo que se siguieron las instrucciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de acuerdo a los cambios, restricciones y medidas de control, así como las preventivas. Se suspenden las actividades consideradas como no esenciales, con el fin de evitar conglomeraciones de personas y disminuir el contagio. Las recomendaciones se habían hecho en tiempo y forma de acuerdo a la transición a cada fase. Monitorear la tasa diaria de crecimiento de las defunciones por Covid-19, resultaba ser un buen indicador para observar la evolución de la pandemia.

Los sectores turístico, automotriz, manufacturero y petrolero, así como el envió de remesas serán los principales afectados en México, una vez que termine la contingencia por el coronavirus. Las mujeres son también uno de los grupos más afectados por este impacto negativo provocado por el Covid-19, pues un elevado porcentaje de ellas trabaja en los servicios relacionados con la salud, turismo, economía informal u obtienen sus ingresos por parte del trabajo doméstico. (La Jornada, 2020)

Teniendo cambios en la vida de la sociedad mexicana producto de la pandemia, se han presentado diversas propuestas, por ejemplo, Carlos Slim propuso, aumentar la productividad en el país, acortar la semana laboral y acabar con la obsoleta y tradicional figura del “patrón”.

Medidas de prevención por parte del gobierno mexicano.

Con el estancamiento en el crecimiento económico que se registra en México desde el tercer trimestre de 2018, se perfila una situación de expectativas desfavorables para el desarrollo nacional, pues se han debilitado las cadenas de producción, la exportación, la inversión y el empleo, a lo que se suman los desequilibrios recientes sobre el tipo de cambio, los precios del petróleo y las caídas en la bolsa de valores. Este escenario se traduce en restricciones presupuestales, tanto en la capacidad para generar ingresos públicos como en las consecuentes reducciones al gasto, este panorama enfrenta México a la llegada del Covid-19.

El gobierno del país ha tomado ciertas decisiones para beneficio de diversos sectores con el objetivo de disminuir los efectos negativos para la población, en materia de salud, se adecuo a todas las recomendaciones de la OMS correspondientes a cada fase de transmisión del Covid-19: el confinamiento en casa, mantener distanciamiento social, lavarse las manos con frecuencia, tose cubriéndote con el codo, llamar si se siente síntomas, así también cuidar especialmente a personas susceptibles, adultos mayores, personas con enfermedades como diabetes, obesidad hipertensión, entre otras.

Para disminuir la propagación del virus, el gobierno mexicano ha puesto en marcha “Susana distancia”, para promocionar la sana distancia y hacer más llevadera la emergencia sanitaria, la paralización de actividades económicas no esenciales. Se ofreció créditos a pequeñas empresas, y consisten en la entrega de un millón de préstamos de 25000 pesos a cada una, tanto del sector formal como del informal.

Los apoyos económicos se distribuyeron a partir del 4 de mayo de 2020, en los lugares donde se registraron mayores afectaciones en las pymes por la crisis del Covid-19, ya que es precisamente por su importancia para la economía, por ser generadoras de empleo el otorgar créditos es buen atajo para mitigar efectos negativos a la economía.

Así también, en materia de gasto público se destinó más al sector salud, siendo este uno de los fundamentales para una distribución adecuada. igual forma, comenzó la implementación de una nueva estrategia en materia de producción petrolera, que consiste en exportar menos cantidad de barriles diarios, dedicándolos a la refinación interna para reducir la importación de gasolina.

En materia de educación, se puso en marcha la modalidad “aprende en casa” con el objetivo de que los diferentes niveles de educación continuarán con la modalidad en línea y se finalizara el ciclo escolar, sin embargo, esto sigue siendo un desafío. Puesto que no se cuenta con las mismas oportunidades para hacer llegar la información hasta la casa de cada estudiante, siendo las zonas marginadas las menos beneficiadas nuevamente.

La medición del bienestar, medir la felicidad de la población, el nuevo reto del gobierno mexicano, no priorizar el crecimiento económico sino el bienestar, evitar que la pobreza ascienda y se cuente con lo necesario para afrontar la actual situación.

Expresiones y rutina en México ante la llegada del Covid-19.

A medida que los contagios aumentan, la vida de las personas se transforma, no es lo mismo la cuarentena para una persona con más de un salario mínimo que para las muchas personas que en México viven con el salario mínimo, o que dependen directamente del turismo, comercio, economía informal, entre otros.

Estos sectores son los que verdaderamente están afectados, ahora, tomando en cuenta los empleados dados de alta ante el IMSS, solo este rubro, no contemplando esa parte de la “economía invisible” eso que nadie ve, se presenta una disminución del empleo, ya que la llegada del Covid-19 en México, como en cualquier otro país trajo consigo el desempleo, por ejemplo, hoteleros, restauranteros, zonas con flujo de turistas, en donde prácticamente las personas que dependían de ello se quedaron sin fuente de ingresos, datos de IMSS revelan que hubo un deceso de personas afiliadas lo que se traduce en la falta de empleo. (Coneval, 2020).

Los flujos de migración internacional que pasan por territorio nacional rumbo a los Estados Unidos también significan un riesgo para la propagación del coronavirus. En su mayoría, se trata de personas de una elevada marginación que no tiene acceso a servicios sanitarios en su recorrido por el país y que están expuestos a las malas condiciones de alimentación e higiene durante su movilidad.

La saturación y el estado de los servicios públicos para el transporte de pasajeros a nivel urbano, pueden representar un foco de propagación importante, si los recursos presupuestales, el personal y las acciones de mantenimiento no garantizan la higiene necesaria para los usuarios.

Todas las características anteriores hacen que la sociedad mexicana como cualquier otra este más expuesta, el “quédate en casa” no funciona igual para todos, cuando se trata de una persona que debe trabajar para comer por día y alimentar a su familia. La transición de la pandemia no es lo mismo para una persona del sureste del país en condiciones marginales, de pobreza extrema, sin acceso a servicios de salud, en donde los habitantes manifiestan “si la enfermedad llega aquí moriremos todos”. La desigualdad en el país se manifiesta una vez más, ya no solamente en las condiciones de vida, sino con la imposibilidad de tener más oportunidades de sobrellevar la contingencia sanitaria actual.

Impacto del Covid-19: nuevos retos de México.

Sin duda, la llegada de la pandemia del Covid-19 a México, ha sido algo histórico, ha marcado a cada parte de la economía mexicana, la cultura, las comunidades, organizaciones. A partir de la economía se pueden beneficiar los demás sectores no menos importantes, es por eso que México necesita la confianza de inversionistas ya que la inversión privada es estructural para la reactivación económica una vez superada la crisis.

Los desafíos no son solamente futuros, ya que el gobierno mexicano como parte de sus objetivos, es el suministro de productos médicos y otros bienes esenciales, por lo que se requiere el buen funcionamiento de cadenas fronterizas. Lo que corresponde al gasto público, una buena distribución de este, es darle la importancia al rubro de salud, fortalecer este sector, ampliar el acceso a los servicios de salud de manera gratuita. Continuar también con acciones que el gobierno mexicano ha venido señalando, como lo son las becas para capacitar a personal de salud en buenas instituciones del país y si no son estas suficientes, becas para realizar estancias en el extranjero, esto con mira a tener personal capacitado para enfrentar situaciones como la que actualmente se presenta, ya que con la llegada del Covid-19 a México quedó en manifestó la escasa capacidad de médicos especialistas.

Es importante también apoyar a esa parte de la población que vive al día, las personas que perdieron su empleo, esas personas dedicadas y que dependen de la economía informal. Sin duda, es necesario una revisión a fondo, mejoras en variables estructurales, disminuir el grado de desigualdad. sin duda es el mayor de los retos para México, con el paso a la “nueva economía” programas sociales mejor focalizados y dirigidos a personas realmente vulnerables.

El reto Covid-19 debe entenderse como algo conjunto y atender sus partes, atender la salud, educación, las empresas y la comunidad, es un trabajo incluyente el que garantiza una mejor transición.

Consideraciones finales.

Queda en claro que, cualquier economía sufrirá cambios ante una situación inesperada como lo es la llegada del Covid-19, la realidad es que cada país, cada región de este y cada microrregión tendrá consecuencias diferentes. La pandemia llego a México, era algo inminente, pues bien, se trata de un país en donde las oportunidades no son de manera igual para todos, están segmentadas.

México, una economía con casi un nulo crecimiento económico, pobreza extrema, zonas con grados de marginación alta en donde los servicios de salud son nulos, en donde los porcentajes de la población económicamente activa no son suficientes, y existe una gran desigualdad. La llegada del coronavirus puso una vez más a flote estas características.

Todos los sectores de la población mexicana están afectados, se está sobrellevando, hay medidas por parte del gobierno mexicano que hacen que la trayectoria en el país de esta pandemia sea menos letal, estas medidas de apoyo para la reactivación económica, medidas de prevención y de control sin duda ayudan a que la población este informada, a seguir cada recomendación en cuanto le sea posible.

Aunque no hay que olvidar que la información puede llegar, pero no todos cuentan con las mismas oportunidades para seguir todas las recomendaciones, tal es el caso de muchas comunidades del sureste del país, en donde no se cuenta con servicios de salud y el virus ya está presente. Hay muchos escenarios, no se concluye como una situación homogénea, eso no es posible en una realidad tan segmentada. Continuar y distribuir de una manera que involucre a todos sin duda es un buen comienzo para una transición, y una posible apertura menos traumática, el impacto ha y continúa siendo fuerte, dejando secuelas en la salud, educación, cultura y economía de la realidad mexicana.

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