En este momento estás viendo Guatemala, el país de la eterna primavera ante el Covid-19. Por: Claudia María Quintanilla Gonzales
Guatemala: 44 migrantes deportados dan positivo a COVID-19. Fuente: AP News

Guatemala, el país de la eterna primavera ante el Covid-19. Por: Claudia María Quintanilla Gonzales

 (Texto escrito hasta el 23/06/2020)

Introducción

El artículo que a continuación se presenta, recopila una serie de datos y observaciones hechas sobre el desarrollo de la enfermedad, ahora pandemia, comúnmente conocida como Covid-19, ocasionada por el Virus coronavirus de tipo 2 (SRAS-CoV-2) causante del síndrome respiratorio agudo severo (OMS 2020); las acciones, situaciones y el impacto que éstas han tenido en la cotidianidad de las personas, en distintos contextos. 

Para lograrlo, se han realizado consultas de libros, medios escritos y entrevistas a distintas personas con quienes se compartieron ideas, experiencias y comentarios ante esta situación mundial.  Pretende compartir, mediante un esbozo general, de algunos eventos y las medidas que se han tomado en Guatemala.   

Es, hasta la fecha, uno de los artículos más difíciles de realizar, puesto que nos encontramos en pleno pico de contagios y la información con la que se cuenta es dinámica, rápidamente cambiante y con la mayor dificultad de poder tener visitas y observaciones en lugares específicos.  Sin embargo, se presentan algunos resultados muy puntuales.       

Guatemala, una descripción.  El actual territorio guatemalteco estuvo habitado por grupos de cazadores, unos 8,000 años a.C. (periodo arcaico y paleoindio) según evidencias líticas (comunicación personal, Dr. Edgar Carpio, 15 de junio 2020) y ha tenido ocupación ininterrumpida desde entonces.  Los períodos histórico-cronológicos son: el período prehispánico, subdividido en el Preclásico (2,000 a.C. a 250 d.C.), Clásico (250 al 900 d.C.) y el Postclásico (950 – 1,524 d.C.).  Luego, la época del contacto español o “Hispánico”, que comienza en 1524, para dar paso al período Republicano, a partir de 1821 hasta la actualidad. 

Guatemala está situada en el istmo centroamericano, limita al oeste y norte con México, al este con Belice y el Golfo de Honduras, al sureste con Honduras y El Salvador y al sur con el Océano Pacífico.  Tiene una extensión territorial de 108.889 km2 y se integra por 22 departamentos que se subdividen en 340 municipios, siendo su capital la ciudad de Guatemala. 

Geográficamente, es un país montañoso atravesado de noroeste a sureste por la Sierra Madre, cuenta con 33 volcanes (muchos de ellos activos), y tiene 3 vertientes hidrográficas principales (Vertiente Pacífico, del Mar Caribe y del Golfo de México).  Su localización dentro de la zona tropical del hemisferio norte y la diversidad de alturas que van desde el nivel del mar hasta los 4.220 metros sobre éste, le brinda un clima templado, con dos estaciones marcadas: la seca, que va de noviembre a abril y la lluviosa de mayo a octubre.   

De acuerdo al XII Censo Nacional de Población y VII de Vivienda realizado por el Instituto Nacional de Estadística en 2018, tiene una población de 14.901.286 de habitantes (48.5% hombres y 51.5% mujeres); sin embargo, de acuerdo al Registro Nacional de las Personas (RENAP), las cifras según las inscripciones de nacimiento, la población guatemalteca es de 19,658,562 habitantes.

Guatemala se reconoce como un Estado pluricultural, multilingüe y multiétnico, cohabitado por los pueblos maya, garífuna, xinka y ladino, con veinticinco comunidades lingüísticas, con sus propias formas de manifestación y expresión cultural, deportiva y recreativa, que expresan la vida de un Pueblo en el ámbito territorial.  (Políticas Culturales, Deportivas y Recreativas del Ministerio de Cultura y Deportes, 2016: 19).  

El idioma oficial es el español y se reconocen 23 idiomas mayas, xinca y garífuna.  La moneda es el quetzal y la forma de gobierno es el democrático.

Existe libertad de culto, credo y expresión de todas las creencias por lo que Toda persona tiene derecho a practicar su religión o creencia, tanto en público como en privado, por medio de la enseñanza, el culto y la observancia, sin más límites que el orden público y el respeto debido a la dignidad de la jerarquía y a los fieles de otros credos (Artículo 37, Constitución Política de la República de Guatemala). 

Históricamente, Guatemala ha vivido eventos y hechos que le han marcado en muchos sentidos.  Uno de ellos, el conflicto armado interno que duró 36 años, tiempo en el que se dieron muertes inocentes de mujeres, niños, ancianos y hombres (200mil muertos, 45mil desaparecidos y 663 masacres), y del cual, todavía se recuperan y tratan de rescatar los acuerdos firmados en un ya lejano año de 1.996. 

La geografía natural del país, junto a aspectos como un sistema de salud precario (la presencia de un médico por cada 2.000 habitantes, 1 cama de hospital por cada 4.000 habitantes) o un sistema educativo débil, altas tasas de desnutrición infantil, hacen a Guatemala un país vulnerable y débil.  Sin embargo, contrapuestos a estos escenarios dramáticos de desigualdad y contrastes políticos, culturales y económicos, la población guatemalteca se ha caracterizado siempre por la solidaridad y ayuda desinteresada mutua.

La llegada del Covid-19.  A principios de este año, Guatemala estaba saliendo de las tradicionales celebraciones de nuevo año y preparándose para entrar al nuevo período presidencial (2020-2024), hecho que se realizaría el 14 de enero.  A su vez, en varios medios de comunicación, internacionales principalmente, se empezaba a escuchar la noticia sobre el virus que se estaba desarrollando en China y en el continente europeo.

No es sino hasta una noticia del 25 de febrero, que suenan las preocupaciones a nivel gubernamental sobre el inminente alcance del virus: “el presidente del país, declaró alerta máxima a escala nacional por la propagación de la enfermedad en países vecinos, y entre las acciones que las autoridades guatemaltecas implementaron estaban los controles sanitarios por los que debían pasar los viajeros que lleguen al país vía aérea, marítima o terrestre.” (I. Escobar et al. 2020).  En ese momento, sin embargo, se mantenía nuestra “cotidiana normalidad”: instituciones educativas de todos los niveles trabajando, servicios de transporte, el ir y venir de personas, reuniones masivas, preparativos para las celebraciones religiosas propias de la época, etc.   

No fue sino hasta el mes de marzo, que la presencia del microscópico virus empezó a sonar más fuerte.  En un viaje realizado entre el 5 y 8 de ese mes pude observar que, tanto en el o los aeropuertos del país de destino (Estados Unidos) y el local (Guatemala), las medidas de atención y prevención eran mínimas y pocas personas portaban mascarillas.  En suelo guatemalteco, el proceso de ingreso fue con la misma normalidad de otras veces.  Salvo los servidores públicos (agentes de migración, de aduanas, algunos policías, etc.), portaban una mascarilla descartable. Ninguno de ellos se acercó a tomarnos la temperatura, preguntarnos o tomarnos dato alguno a los pasajeros, quienes en su mayoría, tampoco portábamos mascarillas.  Realice averiguaciones tanto en el aeropuerto como por teléfono a algunas instituciones respecto a qué hacer o cómo proceder y en ningún lugar me brindaron información pertinente.  Esa semana, entre el 9 y 13 de marzo, todo continuó, “normal”.    

El 13 de marzo, en medio de la transmisión de un evento presidencial, de una manera que solamente puedo describir como “rebuscadamente histriónica” se informó del primer caso confirmado de Covid-19 en Guatemala: “un joven de 27 años que había llegado el 12 de marzo a su natal Guatemala después de un viaje desde Madrid, España, con escala en Bogotá y San Salvador.” (Escobar et al. 2020), y es, en esta fecha, que todo empieza a cambiar y la incertidumbre crece.  

La Universidad de San Carlos de Guatemala, la única universidad pública del país y con una población estimada de 150,000 estudiantes, suspende actividades presenciales a partir del 14 de marzo.   Ese fin de semana, las demás entidades educativas de todos los niveles académicos, siguen la misma medida y se inician las primeras etapas de confinamiento. 

Con el paso de los días, se implementan medidas para todo el país (Vásquez 2020): cierre de aeropuertos, aduanas, suspensión de transporte público, se restringe la libre locomoción, se reducen los sectores laborales a solamente ciertas industrias proveedores de servicios; se prohíben las reuniones o aglomeraciones que incluyan más de 100 personas. 

Se dan una serie de instrucciones y directrices confusas, que son difíciles de comprender tanto a la población urbana, así como a las de áreas rurales, a donde la información aún está llegando poco a poco (si llegaba), y en donde no siempre era claro qué y por qué estaba sucediendo.  Además de la carencia de divulgación en los distintos idiomas mayas. 

En medio de un escenario incierto, el Gobierno pide que la información se canalice solamente por medio de canales oficiales (páginas web de todas sus instituciones, cadenas nacionales, etc.).  Sin embargo, se hace énfasis que desde el comienzo de este primer caso reportado, las instrucciones, directrices, comentarios, opiniones y mensajes dirigidos a la nación, cayeron en lo confuso, con lenguaje ordinario, contradictorios y en buena medida, resultaron en desinformación: unas veces esta enfermedad fue referida como “una gripona” y otras, era tratada con la seriedad meritoria.  Para seguimiento de los mensajes presidenciales, consultar https://www.plazapublica.com.gt/content/covid19-todas-las-cadenas-del-presidente.

Causas y efectos (número de infectados, decesos, y recuperados).

Debido a instrucción presidencial en la que piden que toda información relacionada a cifras del Covid-19 sea consultada, filtrada y canalizada por sus medios.

Se hace énfasis en que estos datos se toman como referencia de los reportes y registros gubernamentales que son los “oficiales”; sin embargo, éstos no han sido claros y ello ha quedado evidenciado tanto por los mismos reportes gubernamentales, como por medio de las distintas denuncias de personas afectadas directa e indirectamente. 

Se sugiere la consulta y lectura de algunos casos: 

  • Epidemiología revela otra anomalía en cifra de muertos por coronavirus y salud corrige datos (Coronado y Rivera 2020), diario Prensa Libre.
  • Salud manipuló cifras de fallecidos por COVID-19 para cuadrar datos (Montepeque 2020). Diario elPeriódico   
  • Entre datos confusos, revelan que 102 retornados han dado positivo al COVID-19 (Quino 2020). Diario La Hora   

Si bien es cierto que esta enfermedad tomó por sorpresa a todo el mundo y que un dato exacto no puede tenerse, sí se podría una estimación más cercana a la realidad.  Una buena parte de personas, hemos expresado por diferentes medios, la importancia de un correcto y transparente registro estimado de los casos, ya que solamente así, se pueden tener indicadores claros que permitan la implementación de medidas de salvaguarda, combate y recuperación en todos sentidos (salud, económico, social).  

Medidas de prevención de parte de su gobierno (políticas en salud, económica y social).

Desde la perspectiva de la salud, cabe mencionar que este sector es caracterizado como de naturaleza mixta y se conforma por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) – el cual opera por medio de dependencias públicas hospitales, centros de salud y puestos de salud (inserto de la autora)-, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), el Sector Privado, la Sanidad Militar y un significativo sector de medicina comunitaria tradicional, sobreviviente de la cultura Maya. El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social tiene el mandato de ser” y por el Sector Privado que se puede subdividir en Sector Privado Lucrativo y Sector Privado no Lucrativo (Cottom 2004). 

Desde el Ministerio de Salud, la principal campaña de prevención está enfocada en la habilitación de números telefónicos para recibir asesoría y recomendaciones generales.

Desde una perspectiva económica, se puede decir que Guatemala, tiene gran actividad agrícola, industria textil, minería, etc. y en contraste también, la economía informal.  De momento, el impacto de la pandemia se ve reflejado en una ola de despidos masivos de empresas privadas y públicas, recortes de salarios, horarios extendidos, etc. Ha habido cierres de comercios (que van desde restaurantes, centros comerciales, cines, etc.), cierre de servicios como medios de transporte, entre otros, lo que originó que el gobierno definiera 10 programas de apoyo para afectados por el Covid19.

Para la realización de estos programas como de otras necesidades, se han gestionado con base de donaciones de iniciativas privadas empresariales, como individuales y también, la adquisición de millonarios préstamos (López 2020; Rojas y Gándara 2020).  Para efectos de referencia, en una suma basada en 2 referencias (Diario La Hora 2020; AFP y Bolaños 2020) se estiman 8mil 223 millones 800mil quetzales (Q.8,223,800,000.00) para afrontar la pandemia.  Sin embargo, deberá hacerse una revisión exhaustiva de éstos. 

También, hay iniciativas de acuerdos que permitan la protección y apoyo para la provisión de servicios básicos, como el Decreto 15-2020 que garantizaba servicios básicos.  Este, generó una intensa discusión en el Congreso de la República.  Se sugiere ver “Coronavirus: Decreto 15-2020 que garantiza servicios básicos es publicado en el diario oficial” de William Cumes, de Prensa Libre.

Expresiones diversas y cotidianas: sus sentidos y manifestaciones. 

Enfocaré mis comentarios a los siguientes aspectos: educación; costumbres y manifestaciones religiosas populares de fe; y cotidianidad: del trabajo, formas de alimentación y costumbres funerarias.  

Educación. La suspensión de actividades presenciales de todos los niveles educativos, tanto de instituciones públicas como privadas en todo el país, se dio a partir del 14 de marzo.  En general, el período de clases de la educación pre-primaria, primaria, secundaria y diversificada van de mediados de enero a mediados de octubre, mientras que en la educación superior varían en semestres, cuatrimestres, y otros.  Con el afán de no interferir el desarrollo de los cursos que recién estaban comenzando, la primera instancia tomada fue implementar la modalidad virtual, lo que generó desafíos entre docentes, padres de familia y estudiantes, por la diversidad de acceso a redes sociales, equipos electrónicos y aún, el costo de dichos servicios.  En un país donde el servicio de energía eléctrica no llega a todos por igual, donde aún se caminan kilómetros para llegar a la escuela pública, esta fue una dramática realidad que hizo que se buscaran las medidas, a veces con orientación y otras improvisadas, para no dejar en el desamparo educativo a los estudiantes (Bin 2020; Ramírez 2020; La Voz de Guate 2020). 

Una de las medidas implementadas por el Gobierno, fue la enseñanza transmitida en diferentes horarios por medio de los canales de televisión nacional, de los cuales han conformado un monopolio y se han asociado sesgadamente a cada gobierno de turno.  Como referencia, véase el video de youtube “Canal 13 transmitirá programas educativos del MINEDUC” https://www.youtube.com/watch?v=zuNPMLvRxI0

En instituciones privadas, la continuidad de clases fue hasta cierto punto más fluida.  A nivel universitario, el recurso de plataformas virtuales fue el implementado en la mayoría de los casos y se incluyeron envíos de documentos en formato PDF para la realización de tareas.

Creo importante compartir un caso en particular, del que seguramente habrá muchos casos similares.  Este es, el nuevo desafío al que se enfrenta la comunidad de Río Negro, que ha resurgido del duro conflicto armado interno del cual sufrió devastadoramente (Martínez 2018; Figueroa Sarti 2012; FAFG s/f; CIDH s/f; Nuñez y Canal 2012;  por mencionar algunas referencias).  La comunidad se conforma actualmente de 23 familias de origen maya Achí, y está localizada en jurisdicción del municipio de Rabinal en Alta Verapaz, entre las montañas y en las orillas de la cuenca del Rio Chixoy a unos 200 kms. de distancia con relación a la ciudad capital.  Para conocer la dura historia, pero también el resurgimiento y desarrollo de esta pequeña pero bella y comprometida comunidad, se sugiere visitar los siguientes links: Centro Histórico y Educativo Rio Negro Riij Ib´ooy http://www.che.rio-negro.info/index.html  y para más aspectos de vida, el link de Memoria Virtual Guatemala: http://www.memoriavirtualguatemala.org/?q=es/centro-hist%C3%B3rico-y-educativo-riij-ibooy-che-de-r%C3%ADo-negro-baja-verapaz   

Con el reciente servicio de electricidad instalado hace unos 4 o 5 años en todas las viviendas, no se tiene acceso a televisión o la señal de los servicios de internet.  A la escuela comunal, asisten 23 estudiantes que cursan diferentes grados del nivel primario y quienes en la normalidad anterior, su aprendizaje era impartido por una maestra comprometida y animada, en un horario de lunes a viernes.  Ella, cada semana viaja del municipio de Rabinal a la comunidad, en un recorrido aproximado de 4 o 5 horas, por medio de transporte público y lancha para cruzar el río. 

Ahora, que también están suspendidos y las limitaciones de libre locomoción están aún más restringidas, me han contado que “los padres de familia suben a Chitocan a traer las tareas de los niños” y a entregar las de la semana correspondiente (la topografía montañosa del lugar y lo disperso de los asentamientos luego de la construcción de la hidroeléctrica), hace que la entregar y recibo de tareas y guías educativas, se realice una vez a la semana en una caminata de entre 4 y 5 horas ida y vuelta desde la comunidad. 

De igual manera, 2 estudiantes de educación diversificada, hacen lo mismo.  Todo el grupo estudiantil no tienen certeza o no saben, si se dará por ganado el año y grado escolar.  

Costumbres y manifestaciones religiosas populares de fe.  Guatemala es reconocida a nivel internacional por las celebraciones de Cuaresma y Semana Santa.  Esta última, fue declarada como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación bajo el Acuerdo Ministerial No. 560-2008; sin embargo, más allá de lo cultural y patrimonial, las celebraciones católicas de este tiempo litúrgico son arraigadas desde hace un par de siglos, no solamente en los actos que se realizan sino en los corazones y fe de sus creyentes y que los reúne multitudinariamente durante los fines de semana de esos cuarenta días y durante la Semana Mayor.  Es esta, sin duda alguna, una de las mayores celebraciones del país.  

Este año, la Cuaresma se iniciaba el Miércoles de Ceniza, 26 de febrero y sus actividades fueron suspendidas a partir del 15 de marzo. Esto, hizo que cada asociación o cofradía, buscara los medios para informar a sus devotos y devotas todo lo pertinente a la, primeramente, suspensión y eventualmente, posterior cancelación de cada una de las procesiones preparadas desde hacía un año (Contreras et al. 2020).  

Esto, era casi increíble por los miles de feligreses, una dura prueba espiritual.  Todo lo concerniente debía ser cancelado: la elaboración de alfombras, las procesiones y sus recorridos, las visitas a los templos.  Un duro golpe también, a la economía en general (Villalobos 2017).  Sin embargo, no quedaba otra opción que respetar y acatar las indicaciones mundiales y presidenciales.  Se recomienda la lectura de Rodríguez (2020), Chicola (2020), Ortiz y Martínez (2020).

Otro magnífico ejemplo de manifestaciones de fe, lo conforma la celebración del Corpus Christi, en el mes de junio y que este año ya presentó algunas variantes, en su celebración otra de las importantes y antiguas de la Iglesia Católica, y aunque en menor escala, reúnen agrupaciones religiosas, como guías espirituales, Nuncio Apostólico, acólitos y feligresía en general.   

Cotidianidad: el trabajo, formas de alimentación y costumbres funerarias.  El impacto en la economía familiar ha sido abrumador y como siempre, varios son los escenarios: desde empresas que pudieron implementar la modalidad virtual o el “home-office”, a empresas que a la fecha han tenido que cerrar sus operaciones. 

Al comienzo de nuestra “cuarentena”, el sector de turismo había sido el principal afectado, sin embargo a la fecha, pequeñas y medianas empresas han tenido que cerrar y esto contrajo despidos masivos o recortes en horarios y por ende de salarios.  Algunas personas, en la medida de lo posible, han mantenido su trabajo, otros se mantienen con un sueldo menor y muchos otros lo han perdido.  Algunos han inventado y creado formas de generar ingresos para proveer de lo necesario en sus hogares.

Quise hacer una mención especial respecto a las formas de alimentación.  En medio de directrices gubernamentales confusas en las que por momentos nos indicaban que, por ejemplo los mercados se cerraban por completo por espacios de más de 24 horas, o inclusive, el transporte de alimentos se limitaba, adicional a la prohibición de abrir restaurantes y aún, que solamente cadenas de supermercados tenían los permisos para abrir y vender productos (con precios obviamente más altos que en un mercado cantonal); en centros urbanos la provisión de alimentos fue masiva.  Por otro lado, se crearon centros de apoyo particulares para proveer de alimentos a personas en situación de calle o de aún bajos recursos, cuya situación seguramente empeoró.  

El aspecto de la alimentación, no deberá pasar desapercibido para estudios a futuro, en unos casos por el alto consumo de alimentos enlatados y harinas (por el confinamiento), la disminución en el consumo de otros alimentos por la situación económica, y debe decirse, la alimentación que gratuitamente se pudo obtener por algunos días.   Esto tendrá incidencia en patrones de obesidad y desnutrición a largo plazo.

Finalmente, quise comentar sobre las costumbres funerarias ya que las disposiciones para los procesos de funerales cambiaron por completo.  Por lo general, luego del fallecimiento de una persona, normalmente suele velarse por una noche para luego ser trasladado al cementerio y llevar a cabo su sepultura, en medio de los deudos.  Aún con las distintas costumbres que se realizan según las creencias influenciadas por las distintas profesiones de fe, estas disposiciones han cambiado por completo (García 2020).  Ahora, las funerarias deben utilizar equipos de seguridad, no se permiten las “velas” sino solamente por 6 horas y el cadáver debe ser inhumado, casi inmediatamente.  Solamente 10 personas pueden acompañar el féretro.  De acuerdo a diversas noticias, esto ha sido muy difícil de hacer entender a las personas (Ordoñez 2020).  También, ha existido ya, la estigmatización del fallecido si este murió por Covid-19 y la de sus familias y casos muy tristes, en los cuales, por mal manejo de información y registros, los pacientes han fallecido y sus familiares no lo saben hasta días después de insistente búsqueda (Pitán 2020). Este aspecto, es otro a estudiar a profundidad más adelante. 

Reflexiones finales. 

Debo comenzar diciendo que, por seguro, nadie en nuestro territorio, ¡en el mundo!, consideró que viviríamos una pandemia, sus cambios y sus consecuencias.  Como seres vivientes, sociales y culturales, que cada día aportamos a la historia individual y colectiva de cada una de nuestras acciones, esto seguramente no pasó por nuestras mentes y solamente habíamos escuchado o leído, por referencias históricas de hace muchos años.  Sin embargo, aquí estamos. Y esto, plantea una serie de cuestionamientos, que de pronto, no sabemos aún responder.  

Ante un país hermoso, lleno de los recursos necesarios para un buen estilo de vida en todos sentidos pero que se ha visto corrompido, con la aplicación de leyes de acuerdo al grupo social al que se pertenezca, a los manejos poco transparentes de los recursos no solo financieros del Estado, y el difícil acceso al derecho de la salud y la educación, debiéramos retomar los caminos correctos de la administración pública, privada.  Los aspectos básicos de respeto hacia los demás, pero también y principalmente a la madre Tierra.  Mucho de la generación de este tipo de enfermedades (y su pronta dispersión y contagio), responde al crecimiento desmedido e irresponsable del ser humano y sus creaciones, en las que se daña el medio ambiente.  Utópico. 

Es momento de reflexionar y considerar, tan solo con los puntos descritos aquí (educación, alimentación, trabajo) sobre qué estamos haciendo mal, qué se debe corregir y mejorar en busca del bien común.  A nivel institucional, el reforzamiento del sistema de salud y de educación.  En cuanto a las costumbres y manifestaciones populares de fe, puede ser un tema secundario porque solamente se manifiesta de manera más obvia en fechas específicos pero que inciden en nuestros comportamientos y creencias.      

Hemos visto que, ante esta situación, estamos bajo la idea del “Sálvese quien pueda”.  Aquí, es donde la solidaridad del pueblo honesto y todavía con principios de solidaridad, sale y ayuda…  pero, ¿hasta cuándo y cómo podremos hacerlo?  Vamos aun escribiendo la historia. 

El tiempo lo dirá.  No debe olvidarse la crítica y la exigencia a las autoridades en la transparencia del manejo de los recursos. Mientras tanto, especial reconocimiento a todas aquellas personas que de distintas maneras, ayudan y contribuyen a proteger y luchar en contra de la enfermedad y todo el respeto a la memoria también, de las personas que han dejado este plano terrenal a raíz de la misma.

Deja una respuesta